Una red social para los recuerdos. #socialmedia
Una red social para los recuerdos. #socialmedia

Nunca conocí a mi abuelo. Falleció antes que yo cumpliera 3 años. Aparecemos en una foto juntos en la playa, yo comiendo arena y él con sus marcos de lentes para sol descomunales diciéndome algo. Si tan sólo pudiese escuchar lo que me dijo sería muy feliz.

Mark Zuckerberg no había nacido siquiera. Facebook aparece hace 10 años en la mente de algunas cabezas de Harvard. Su creación ha conectado a el planeta más rápidamente que cualquier pandemia que hemos sufrido. Y lo tomamos con la gratitud pues merecíamos una red que incluyera a amigos y familia.

Facebook me acerca más a mi familia pues nunca puedo dedicarme a cada miembro por separado, son una entidad, una corporación, no se donde empieza mi madre y termina mi tio, están mezclados, en muchos casos no sé el nombre de la empresa en la que trabaja mi cuñado o cual es el pasatiempo de mi primo. Por primera vez en la vida sé cuanto le gusta el café a mi viejo.

Facebook ha crecido en comunidad y en edad, antes solo se trataba de millenialls, jóvenes que habían crecido con tecnología al cambio del siglo, a quienes ingresar a los medios digitales de las redes sociales se les volvió muy sencillo, simplemente ingresaron su correo electrónico, su nombre de usuario o alias y listo, continuaron la conversación donde la dejaron. Pero tomó más de 7 años para que los mayores llegaran a ser una comunidad que ya tiene peso. Con 480.000 hombres y mujeres de 50 a más de 65 años en Ecuador, ya no son minoría.

 

Los abuelos entraron como niños a Facebook, cometieron errores como pensar que tenían una conversación privada mientras la publicaban públicamente, saturando su timeline de comentarios o compartiendo lo que no debían con sus contactos. En fin, la curva de aprendizaje se acelera y ellos viven cada día mejor entre los millenialls. Con teléfonos smartphones cada vez más grandes y sus tablets en HD, su visión ocular y del mundo digital no está nada perdida. Imaginen cuando empiecen a comprar en línea. Los mayores son nuestra fuente de sabiduría, sea por sus aciertos aprendidos o sus errores, ellos siempre sabrán más por lo vivido. Ellos son nuestra ventana al pasado.
Cuan hermosa sería la vida si Facebook siempre hubiese existido, si pudiese entrar al Facebook de mi difunto abuelo y ver el día que ganó su equipo de fútbol, darle like a su nuevo carro, felicitarlo en su primera cita con mi abuela, años antes siquiera que naciera mi madre. Facebook sería el árbol genealógico de la humanidad, todos compartirían sus anhelos sociales, espirituales, personales.

Así que me invento que lo que mi abuelo me decía en esa foto tomada en 1983 es: “hijo, no olvides taguearme”.

foto: Corbis.com fuente: Facebook.com
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